EL SABOR DEL AGUA
Amanece, que no es poco. Tupidas nubes rodean mi
orla visual, que entre los sonidos de las golondrinas mañaneras y el aliento de
mi fiel compañero, viste mi cuerpo sombrío de color. El aroma que desprende ese
viejo rosal, entre escondido por la ventana, hace que palpe el objeto físico de
la vida y encauce su ligera importancia en el profundo sentido de la misma.
Entre el agua que palpa mi cuerpo, como yo palpo su
sabor y el café salpicado en el mantel por las recias horas que pesan sobre el
lomo de mi pastor inquieto y sinuoso por salir, coordino las horas. Y mi
subconsciente, recuerda aquello de.. “
No es cuestión de complacer mi vista apagada sino, de que mi espíritu quede
plenamente seducido”
Emilio Luis Parras Alcalde

No hay comentarios:
Publicar un comentario